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Breve historia de la cerrajería

Si sois un tipo curioso, que os gusta conocer el origen y los por qué de las cosas del planeta, es preciso que estéis al tanto acerca de cómo ha ido progresando el oficio de la cerrajería por el tiempo y la historia, os podemos contar que la cerrajería ha ido de la mano con el hombre en su constante progreso, ya que desde el inicio de la civilización, el hombre ha tenido como obligación resguardar sus cosas y su integridad física de otra gente.

Si no os conocéis la historia de la cerrajería, seguid leyendo este post, para que sepáis la evolución de las cosas con respecto a la cerrajería, acerca de cómo la cerradura de vuestra casa es así y por qué está allí, un adelanto: gracias a la ciencia y al conocimiento humano.

Lo que nos define: la cerrajería ¿Qué es?

Lo primero que hay que decir es que la cerrajería anteriormente se consideraba solo un oficio, que este oficio se especializaba en reparaciones, instalaciones y mantenimientos de cerraduras, de cerrojos, de candados y dejarlos en buenas o mejores condiciones, ya que estos mecanismos de seguridad evitan que desconocidos irrumpan en las casas y se lleven objetos y bienes que no son de ellos, obviamente.

Desde los inicios de las civilizaciones, se desarrolló el concepto de propiedad, de algo que es de alguien, por lo que, desde el inicio de los tiempos, las personas han tenido que proteger su propiedad para que otras no llegaran a atentar contra su integridad y contra las cosas que le son suyas para asegurar propiedades y asegurar en un primer momento a la gente, se desarrolló el oficio de la cerrajería.

Como primer dato os tenemos que los que practican la cerrajería no siempre fueron llamados cerrajeros, en un primer momento se les conocía como herreros, ya que éstos trabajaban con forjas, lo que les permitió ir creando cerraduras y llaves para abrir estas mismas cerraduras, desde allí se ve que estuvieron muy ligados con herrería.

De aquí surgió la idea de que una sola persona tuviese una cerradura y una llave para esa cerradura en donde, solo esa persona pudiese entrar y salir de su propiedad tranquilamente, pero, como la evolución misma, siempre han existido amigos de lo ajeno, que no les gusta trabajar sino conseguir las cosas de manera fácil, empezaron a colarse por las casas, por lo que estos propietarios de cerraduras empezaron a demandar más protección, ya existía una necesidad de protección, por lo que este concepto o idea de seguir creando cerraduras que protegieran más comenzó a evolucionar.

Tener un tiempo específico del surgimiento de la cerrajería es casi imposible, pero se tienen registros de que los egipcios, hace 5000 años, utilizaban cerraduras primitivas para proteger sus cosas sagradas de los ladrones, también se tienen registros de que los antiguos chinos de la I dinastía usaban también cerraduras primitivas, estas cerraduras primitivas fueron tan populares que otras culturas lejanas adaptaron el nuevo artilugio a su estilo de vida, hablamos de los griegos y los asirios, con la adaptación a estas nuevas culturas, se empezaron a hacer cerraduras más fuertes.

Ya para una época temprana en la civilización, cuando se empezó a utilizar el hierro, habían dos tipos de cerraduras, las hechas con el nuevo metal (hierro) eran hechas única y exclusivamente para emperadores, reyes, gobernantes, sacerdotes y gente muy rica en general, y habían cerraduras hechas de madera, la que usaban las personas en general, granjeros, soldados y la gente pobre, que era la mayoritaria, estas cerraduras de madera eran un intento precario de protección contra los pillos y bandidos de la época.

La etimología de la palabra cerradura, viene del latín “serrare”, que quiere decir “cerrar”, por eso, este vocablo evolucionó hasta lo que significa y decimos en estos días del siglo XXI. Cuando esta nueva tecnología llego a Roma proveniente de Grecia, los romanos mejoraron las cerraduras, por lo que inventaron un mecanismo nuevo que daba alta seguridad a los cierres de las puertas romanas, también lograron reducir el tamaño de las llaves de una manera considerable.

Ya en la edad media, las cerraduras se convirtieron en un objeto que además de ofrecer seguridad, denostaba poder económico, ya que se mandaban a hacer las cerraduras con ornamentos y adornos vistosos, mientras más dinero tenían las familias, más ostentosas y elaboradas eran las cerraduras, las cerraduras pasaron a ser objetos de distinción entre las clases sociales.

Ya para el año de 1778, Robert Barron inventó y patentó una cerradura llamada de “doble vaso” este invento significó un adelanto tecnológico importante para la época ya que se mecanizaba y se abría la barra de cierre de la cerradura con la llave que era correcta, lo que llevó para la época a un salto en la seguridad del hogar.

Unos años más tarde, específicamente en 1784, Joseph Bramah inventó un tipo de cerradura que se llamaba “de resorte” la cual dio otro salto gigantesco en seguridad, tal es el avance que esta cerradura no se pudo forzar hasta después de 60 años, cuando Alfred Charles dejó en evidencia la vulnerabilidad del invento, ya que consiguió forzarla y abrirla.

Este descubrimiento de la vulnerabilidad de la cerradura impulsó a los mecánicos e investigadores de la época a desarrollar un sistema más seguro para las cerraduras, Jeremiah Chubb consiguió el objetivo: inventó la cerradura con detector, en el año de 1818. 45 año más tarde, James Sargent inventó una cerradura que combinaba las llaves intercambiables, en 1857. No fue sino hasta 1873 que desarrollaron una cerradura de tiempo, copiando elementos de esta cerradura. Esta nueva cerradura daba un tiempo límite para abrir la cerradura, si pasaba el tiempo, la cerradura se volvía a bloquear.

En 1848, Linus Yale inventó y patentó la cerradura llamada “de vaso de perno”, que consistía en que las llaves pasaban por elementos tubulares dentro de la caja de las cerradura, éste creo una empresa de cerrajería con su apellido en 1840, en los años sesenta de esa época, su hijo mejoró los mecanismos de esta cerradura, además de que adaptó a la cerraduras llaves mucho más pequeñas, que daban comodidad y fácil transporte de las mismas, estas llaves fueron las precursoras de las llaves existentes hoy en día, las que usáis y las que usamos.

En el año de 1916, se había inventado y mejorado un tipo de cerradura que se cerraba desde el interior de una habitación, lo que evitaba que personas entraran sin permiso y sin forzar la puerta, su inventor fue Samuel Segal. En 1921 Harry Soref funda la Master Lock Company y mejoró los cerrojos, lo que aumentó en gran medida la seguridad de los mismos, esto sucedió en el año de 1924

Harry Soref fue un investigador que aportó mucho al mundo de la cerrajería. En el año 1921 inventó la cerradura Master Lock Company y en el año 1924 mejoró de manera importante los cerrojos, para hacerlos aún más seguros.

 

Cerrajeros en la historia de la humanidad

Como os habéis dado cuenta, los cerrajeros han estado en roles importantes a lo largo de la historia, puesto que se habían propuesto y se proponen a proteger a personas y bienes frente a otras personas que causan mal; los malhechores. Hay registros que cuentan que los cerrajeros que les hacían trabajos a reyes, sacerdotes y personas con poder los obligaban a hacer juramentos, que, bajo amenaza de pena de muerte en ningún caso podían darle a alguien una llave que pudiese abrir sus cerraduras.

La cerrajería y los cerrajeros actuales

Al igual que todo y todos en el planeta, la cerrajería y los cerrajeros han evolucionado en sus roles.

Ya la responsabilidad capital de los cerrajeros ha bajado enormemente, ya que, ya no hacen juramentos como os dijimos anteriormente, ahora están limitados al cambio y mantenimiento de las cerraduras, este trabajo lo hace a domicilio, el objetico es que las personas estén más protegidas en sus casas. En caso de pérdidas o robo de llaves, los cerrajeros os abrirán la cerradura de vuestra vivienda o negocio, para que no paséis malos ratos.

El oficio de la cerrajería pasaba estrictamente de generación en generación, por lo que no era de fácil acceso para todo el mundo, hoy en día, en el siglo XXI ya se pueden hacer cursos de cerrajería y conseguir la certificación de cerrajero, por lo que, el campo de trabajo es a domicilio o como cerrajero adjunto en una compañía.

Ya no solo abren puertas de particulares o empresas, abren puertas de autos, cajas fuertes, también se encargan del mantenimiento y reparación de distintos dispositivos y sistemas de seguridad, a parte de los cerrojos y candados, el cerrajero ahora es un conocedor de la materia, os podéis preguntarle de cualquier sistema de seguridad y protección y sobre cuál es el mejor adecuado para vosotros y os darán respuestas satisfactorias.

Son especialistas en las nuevas tecnologías, por lo que no están limitados a los sistemas de seguridad tradicionales, también os pueden ser de mucha ayuda si os queréis sistemas de seguridad y protección digitales e inteligentes.

Cómo sustituir la cerradura de una puerta

Hay veces en las que el mismo inquilino de la vivienda puede afrontar un cambio de cerraduras sin necesidad de llamar a un cerrajero profesional. Es recomendable cambiar de cerraduras cada unos pocos años para estar actualizados frente a la amenaza de ladrones y para evitar problemas en el día a día con las llaves. Por ello, no está de más saber sustituir un sistema de cierre de manera casera; más abajo daremos algunas claves.

Adquirir una nueva cerradura.

Lo primero es tener comprada la nueva cerradura, ya que quitar una sin tener la otra a mano acarrearía problemas durante ese intervalo en que no hay ninguna. Conocer bien las medidas y las características de la cerradura que se va a comprar es esencial para no meter la pata (las cerraduras antibumping serían idóneas para ganar en seguridad, ya que el bumping es el método más empleado por los ladrones hoy en día); no estaría mal adquirir una nueva cerradura de la misma marca que la vieja, porque así se evitarían muchas modificaciones técnicas durante el proceso de sustitución.

Cómo quitar la cerradura.

Lo primero que le recomienda el cerrajero 24h Villena será retirar con un destornillador los resortes o tornillos que aguanten el manillar de la puerta; ello permitirá ver cómo es por dentro la cerradura. Lo siguiente será retirar el tornillo alargado que sujeta el bombín, una tarea que habrá que realizar con paciencia y con la precaución de no dañar la puerta. Una vez sacado el tornillo, habría que meter la llave de la puerta en la cerradura, girar 45 grados aproximadamente y empujar, de manera que el bombín saldrá del todo; habrá que tener cuidado de no partir la llave, y también será conveniente si hay algún otro tornillo de la maneta que no ha sido retirado. Ahora tocaría hacer modificaciones en el agujero de la puerta, o ponerse manos a la obra si la marca de la nueva cerradura es igual a la de la vieja.

Cómo poner la cerradura.

Se meterá la llave en el bombín, que a su vez se introducirá en el agujero de la puerta; será fundamental ponerlo bien y no al revés, lo que originaría serios problemas. Una vez que está todo bien comprobado, se colocará el bombín en el hueco y se fijará de manera adecuada. Lo siguiente será apretar el tornillo largo que aguanta la cerradura (si se quitaron tornillos de la maneta, también habrá que volver a ponerlos).

Cómo comprobar la cerradura.

Habrá que comprobar que la cerradura funciona de un modo adecuado antes de seguir con el proceso de seguir poniendo las piezas. Con la puerta abierta, se meterá la llave en la cerradura y se girará para comprobar que la faena ha sido exitosa; luego se repetirá la maniobra, pero con la puerta cerrada. Si no hay problemas con el nuevo bombín y todo está perfecto, se podrá acabar de trabajar en los trámites restantes (tornillos aún sueltos, piezas decorativas, etc.).

Qué hacer si no se puede cambiar el bombín.

A pesar de que la sustitución de cerraduras no es una tarea complicada, hay veces en que las cosas pueden fallar. Si los planes del usuario por cambiar su propia cerradura se frustran por varias razones, tal vez lo mejor será ser consecuente, tirar la toalla y ponerse en manos de un cerrajero profesional, al que habrá que pedirle antes que nada un presupuesto.

Recomendaciones para el cambio de cerradura.

Comprar un diseño de bombín similar al anterior que estaba colocado en la puerta ahorrará muchos problemas. No hay que olvidarse de sustituir en el llavero las viejas llaves por las nuevas, pues podríamos llevarnos algún susto innecesario al intentar entrar. Si no abre bien la cerradura, será porque no está bien encajada, lo que habrá que hacer cuanto antes. Comprar un modelo con europerfil y antibumping puede ser muy recomendable a la hora de afrontar un cambio de cerradura.

Cambio de la manilla de una puerta

Siempre es acertado cambiar la vieja manilla de una puerta por otra nueva, pues es ahorrar muchos problemas a corto, medio y largo plazo. El propio usuario puede cambiar su propia manilla sin necesidad de echar mano de un cerrajero profesional, ahorrando. Se trata de una tarea muy sencilla que cualquier podría afrontar; más abajo daremos algunos indicaciones para completar con éxito el proceso.

Claves para el cambio de la manilla de la puerta.

Contar con un destornillador que logre quitar sin problemas los tirafondos o tornillos que sujetan la manilla a la puerta es lo primero. Ya quitados, bastará con retirar con precaución –hay que tratar de no dañar la puerta- los embellecedores y la propia manilla. El siguiente paso consistirá en retirar el vástago, que es un tornillo alargado y cuadrado que une las dos manillas de la puerta; en el caso de que la caja sea adaptada a la nueva manilla, no hará falta retirarla, lo que ahorrará mucho trabajo.

Si los embellecedores nuevos son más pequeños que los viejos, habrá que remozar la puerta, de manera que, por medio de masilla y de otras maniobras, se puedan ir eliminando los agujeros y las señales que han quedado. Una vez que los restos estén pintados del mismo color y todo se haya secado, unas dos horas después, será el  momento de colocar la nueva manilla. Se meterá el vástago de la nueva manilla con facilidad, comprobando que llega a los dos lados sin dificultades; a continuación habrá que poner los tirafondos precisos. Como guinda, los nuevos embellecedores ocultarán los tornillos y los rastros de la operación de cambio de manilla.

Algunos consejos para el cambio de manillas.

Es importante comprobar que el resbalón se introduce sin problemas al mover la manilla, antes de cerrar la puerta para ver la instalación; esto evitará problemas añadidos con el espacio. Contar con manillas de calidad es vital, ya que los productos baratos y de mala calidad dificultarían mucho todo el proceso y requerirían un nuevo cambio de manilla muy pronto; no hay que olvidar que las malas manillas se suelen picar con velocidad, lo que da un aspecto muy desagradable a la puerta.

Comprar embellecedores del mismo tamaño que los que había antes, siempre que se pueda, será muy positivo, pues nos ahorrará el proceso de adecentar los rastros y los contrastes de color que no han quedado cubiertos con el nuevo embellecedor. Por otro lado, si se quiere respetar la estética de la vivienda, tal vez lo idóneo sería cambiar todas las manillas de la casa, ya que lo normal es que todas las puertas lleven las mismas; esto depende del gusto de cada persona, pero ya hemos visto cómo se trata de una tarea poco dificultosa, por lo que muy rápido podrían cambiarse todas las manillas.

¿Es precisa la presencia de un cerrajero para cambiar de manilla?

Cambiar la manilla es fácil, por lo que estaría bien que fuera el propio inquilino quien completase el proceso si fuera posible, dándose cuenta de que está preparado para afrontar tareas que no sabía que era capaz de hacer. Ahora bien, si se es menos manitas o si se teme fallar en algún punto del proceso de sustitución de manillas, lo correcto sería llamar a un cerrajero profesional, quien se ocuparía rápidamente del asunto, aunque, en este caso, el dinero invertido sería mayor.

¿Qué manilla se debe poner en las puertas de casa?

El mercado está lleno de manillas y de embellecedores, por lo que dependerá de las preferencias, de los gustos, de las combinaciones decorativas del inquilino y de los materiales con los que estén confeccionadas las propias manillas. En estos días, las manillas plateadas están muy a la moda, aunque los colores oro y bronce siguen siendo los más demandados. Adaptar el diseño de la manilla a la decoración del hogar sería ideal. Si el embellecedor nuevo cubre los restos del embellecedor antiguo, el impacto estético también será mucho mejor.

Distinción entre el cerrajero profesional y el timador

Los cerrajeros intrusos o estafadores suponen un problema para el sector de la cerrajería en la actualidad. Se trata de gente que finge ser experta, pero que no lo es; el cliente sufre las consecuencias de estas chapuzas y trabajos poco cualificados a cambio de precios que pueden llegar a ser abusivos. Por ello, para distinguir bien, es conveniente buscar con detenimiento el cerrajero antes de cerrar la contratación.

Presencia de cerrajeros timadores.

El intrusismo laboral está a la orden del día en el mundo de la cerrajería, por lo que no es raro ver cómo operarios que no están dados de alta ni cuenta con los conocimientos pertinentes acaban realizando faenas a los clientes. Dentro de esta gente que trabaja en negro hay que distinguir a su vez entre quién hace bien su trabajo y cobra de manera decente y quién no. No obstante, ambas facturas irán si IVA, por lo que será imposible gozar de una garantía de la que echar mano cuando la faena a la postre haya resultado desastrosa o poco satisfactoria. Los cerrajeros timadores se valen de publicidad pegada en portales y muros para engañar a su clientela.

Descubrir al cerrajero profesional.

Si el cerrajero o su empresa carecen de sede y teléfono, sería conveniente que desconfiará de ellos; podría tratarse de un trabajador autónomo, pero suele ser común que estos cerrajeros falsos no tengan local ni contacto. Bichear bien en Internet a quien se contrata, leyendo opiniones y demás, es una buena receta para no ser engañado.

Un cerrajero profesional cuenta con una oferta de servicios buena.

Los cerrajeros profesionales y de calidad disponen de una buena oferta de servicios, de manera que es capaz de realizar tareas tan variadas como la intervención de urgencia para abrir una cerradura o el cambio reposado de mecanismos de cierre. Si busca información sobre una compañía de cerrajería y descubre que realiza un amplio abanico de servicios, tenga por seguro que puede confiar en ella.

Pedir el certificado de calidad.

Para combatir el elevado intrusismo en la profesión, los certificados de calidad disciernen entre el cerrajero de verdad y el timador. Por ello, es importante pedirle estas certificaciones a las empresas, que, sabedoras de la trascendencia de esta documentación, las mostrarán con diligencia y presteza (casi seguro que sus webs también han publicado los certificados). El certificado más importante es el de UCES (de la unión de cerrajeros de seguridad); también hay otros relevantes, como el habitissimo, el Lock security o el de arbitraje de consumo (las comunidades también expeden, como el de Asmace, en Madrid).

El cerrajero profesional hace presupuestos sin compromiso.

El buen cerrajero siempre piensa en el cliente y quiere hacerle saber sin trabas cuánto va a cobrarle por un servicio; si la empresa de cerrajería se cierra en banda a facilitar un presupuesto, será mejor desconfiar de ella. El presupuesto puede ser orientativo, toda vez que sobre el terreno puede variar respecto a la comunicación por teléfono; en cualquier caso, un cerrajero que haya ofrecido un buen precio seguirá moviéndose en unos ratios de precios asequibles para el cliente. Es importante cerciorarse del presupuesto antes de la faena, pues, si el cerrajero aún no ha intervenido, se está a tiempo de rechazar los servicios pedidos. No obstante, dada la gran cantidad de empresas de cerrajería que permanecen disponibles en cada ciudad, es bueno comparar y quedarse con la que más garantías de éxito ofrezca.

En busca de la mejor caja fuerte

Entre los muchos modelos de cajas fuertes que hay en el mercado, no hay en realidad ningún modelo que destaque sobre el resto o que sea mucho más recomendable. Por ello, es bueno informarse al máximo de cada tipo de caja.

Marcas de cajas fuertes de referencia en España.

Fac, Fichet, INN, Gunnebo, Soler, Tecnove, Olle, Burg wachter, Gruber o Baussa son algunas de las marcas más populares del mercado en lo que a cajas fuertes se refiere (hay muchas otras firmas de interés). Cada compañía goza de una serie de virtudes interesantes que la harán intentar desmarcarse de la competencia. Por ello, comparar, buscar, rastrear y obtener información de todas ellas es positivo.

La elección de una caja fuerte.

Conocer muy bien con qué presupuesto se cuenta, qué tamaño se desea, qué ubicación tenemos pensada y qué uso se le va a dar a la caja fuerte es fundamental para acertar con la elección. No hay duda de que estas cajas son una buena opción para proteger y dejar a buen recaudo toda clase de documentos y enseres.

Uso para la futura caja fuerte.

La caja fuerte suele usarse para guardar objetos personales de valor, dinero o documentos de importancia; la seguridad que ofrecen es primordial para adquirirlas. Eso sí, también hay que asegurarse de que el interior de la caja fuerte garantiza la seguridad y se muestra resistente frente a la amenaza de humedades, fuegos, aguas y robos. En función del uso que se le vaya a dar a la caja debemos orientar la búsqueda de un modelo; es obvio que los modelos más caros siempre van a ofrecer mejores prestaciones.

Qué protección será mejor.

Son los grados, que van desde el uno hasta el nueve, los que determinan los distintos niveles de seguridad que ofrecen las cajas fuertes; los de nueve contarán con una protección prácticamente absoluta. No obstante, las cajas fuertes que se emplean en las viviendas no se rigen por estos parámetros, ya que no precisan de una protección tan extrema como las cajas fuertes de las sucursales bancarias.

La protección será mejor cuando los ladrones no puedan llevarse la caja fuerte con ellos; está demostrado que la mayoría de robos se producen en cosas que se pueden llevar, por lo que tal vez los chorizos queden disuadidos si no saben enfrentarse a una caja fuerte, ya que perderían mucho tiempo en la propia escena del robo.

Resistencia al fuego (o no) de la caja fuerte.

Que la caja fuerte tenga que resistir al fuego no es algo obligatorio, ya que no suele ser común que se produzcan incendios en las viviendas; eso sí, si hay un fuego, la única manera de velar por los enseres de valor que están guardados es con una caja fuerte que resista las llamas. Y es que las cajas fuertes ignífugas no permitirán que haya en su interior una temperatura que supere los ciento cincuenta grados. En el caso de que se guarden cosas más delicadas, tal vez haya que apostar por modelos que impidan que el interior de la caja pase de los cincuenta grados. También es importante mirar cuánto tiempo resistirá la caja fuerte la acción del fuego, ya que hay modelos que sólo soportan una media hora.

Resistencia al agua (o no) de la caja fuerte.

Son pocos los modelos que en la actualidad incluyen la característica de resistir al agua en su interior. Aunque a priori parezca que las aguas no supondrán un problema, puede darse el caso de que ciertas inundaciones o humedades afecten a la integridad de objetos o documentos de valor, de ahí que sea conveniente recurrir a modelos preparados para ello.

Guardar armas de fuego en cajas fuertes.

Hay modelos que están pensados para guardar armas de fuego en su interior. Eso sí, le Ley obliga a los propietarios de este tipo de cajas fuertes a cumplir con la normativa, de modo que la seguridad sea altísima y nadie pueda acceder al arma con facilidad. La protección dependerá del grado con el que cuente el modelo.

Clases de cajas fuertes.

Según la utilidad que tengan las cajas fuertes, podemos encontrar en el mercado diferentes tipos: para guardar armas, para ofrecer seguridad portátil, ignífugas, para guardar llaves de negocios, caudalitas (protegen el dinero en efectivo), con ranura (permiten introducir dinero en ellas sin tener que abrir toda la caja) o para custodiar enseres de valor (joyas, dinero, etc.).

Dónde adquirir una caja fuerte.

Las ferreterías y las tiendas especializadas son una buena opción, aunque Internet ofrece muchas más oportunidad hoy día para comparar y buscar lo mejor.

Lugar para instalar la caja fuerte.

Depende de las características del lugar. Es importante no dejarla a la vista de personas ajenas.