Cómo sustituir la cerradura de una puerta

Hay veces en las que el mismo inquilino de la vivienda puede afrontar un cambio de cerraduras sin necesidad de llamar a un cerrajero profesional. Es recomendable cambiar de cerraduras cada unos pocos años para estar actualizados frente a la amenaza de ladrones y para evitar problemas en el día a día con las llaves. Por ello, no está de más saber sustituir un sistema de cierre de manera casera; más abajo daremos algunas claves.

Adquirir una nueva cerradura.

Lo primero es tener comprada la nueva cerradura, ya que quitar una sin tener la otra a mano acarrearía problemas durante ese intervalo en que no hay ninguna. Conocer bien las medidas y las características de la cerradura que se va a comprar es esencial para no meter la pata (las cerraduras antibumping serían idóneas para ganar en seguridad, ya que el bumping es el método más empleado por los ladrones hoy en día); no estaría mal adquirir una nueva cerradura de la misma marca que la vieja, porque así se evitarían muchas modificaciones técnicas durante el proceso de sustitución.

Cómo quitar la cerradura.

Lo primero será retirar con un destornillador los resortes o tornillos que aguanten el manillar de la puerta; ello permitirá ver cómo es por dentro la cerradura. Lo siguiente será retirar el tornillo alargado que sujeta el bombín, una tarea que habrá que realizar con paciencia y con la precaución de no dañar la puerta. Una vez sacado el tornillo, habría que meter la llave de la puerta en la cerradura, girar 45 grados aproximadamente y empujar, de manera que el bombín saldrá del todo; habrá que tener cuidado de no partir la llave, y también será conveniente si hay algún otro tornillo de la maneta que no ha sido retirado. Ahora tocaría hacer modificaciones en el agujero de la puerta, o ponerse manos a la obra si la marca de la nueva cerradura es igual a la de la vieja.

Cómo poner la cerradura.

Se meterá la llave en el bombín, que a su vez se introducirá en el agujero de la puerta; será fundamental ponerlo bien y no al revés, lo que originaría serios problemas. Una vez que está todo bien comprobado, se colocará el bombín en el hueco y se fijará de manera adecuada. Lo siguiente será apretar el tornillo largo que aguanta la cerradura (si se quitaron tornillos de la maneta, también habrá que volver a ponerlos).

Cómo comprobar la cerradura.

Habrá que comprobar que la cerradura funciona de un modo adecuado antes de seguir con el proceso de seguir poniendo las piezas. Con la puerta abierta, se meterá la llave en la cerradura y se girará para comprobar que la faena ha sido exitosa; luego se repetirá la maniobra, pero con la puerta cerrada. Si no hay problemas con el nuevo bombín y todo está perfecto, se podrá acabar de trabajar en los trámites restantes (tornillos aún sueltos, piezas decorativas, etc.).

Qué hacer si no se puede cambiar el bombín.

A pesar de que la sustitución de cerraduras no es una tarea complicada, hay veces en que las cosas pueden fallar. Si los planes del usuario por cambiar su propia cerradura se frustran por varias razones, tal vez lo mejor será ser consecuente, tirar la toalla y ponerse en manos de un cerrajero profesional, al que habrá que pedirle antes que nada un presupuesto.

Recomendaciones para el cambio de cerradura.

Comprar un diseño de bombín similar al anterior que estaba colocado en la puerta ahorrará muchos problemas. No hay que olvidarse de sustituir en el llavero las viejas llaves por las nuevas, pues podríamos llevarnos algún susto innecesario al intentar entrar. Si no abre bien la cerradura, será porque no está bien encajada, lo que habrá que hacer cuanto antes. Comprar un modelo con europerfil y antibumping puede ser muy recomendable a la hora de afrontar un cambio de cerradura.