Cómo impedir que se atasquen las cerraduras

El atasco de las cerraduras suele ser un problema, por desgracia, bastante común dentro del sector de la cerrajería, nuestros https://www.cerrajerosoliva.es lo saben de sobra. Más abajo citaremos una serie de recomendaciones encaminadas a salvaguardar el buen estado de la cerradura, de manera que no se atasque y dificulte la salida y entrada de personas.

Qué hacer para que la cerradura no se atasque.

Toda cerradura está expuesta a quedarse atascada. No obstante, las cerraduras que se usan menos tienen más probabilidades de atascarse; por ejemplo, es más normal que haya atascos en los cierres de una segunda vivienda o de un trastero que en la puerta de entrada a casa. Ahora daremos una serie de consejos:

Las llaves y las cerraduras deben engrasarse.

Engrasar llaves y cerraduras es fundamental cuando se nota que dicha cerradura da señales de atascamiento y pierde la suavidad en su funcionamiento rutinario; engrasar a tiempo puede resolver el problema. La maniobra de engrasado es muy sencilla, ya que basta con untar un pincel en aceite y aplicarlos a las zonas de contacto, para que al meter la llave todos los elementos se vayan engrasando. El aceite puede ser sustituido por aerosoles o grafito, el caso el dar fluidez a la cerradura, aunque en cualquier caso habrá que proceder con precaución.

El uso de la parafina.

La parafina tiene propiedades lubricantes que pueden lograr que la cerradura vuelva a funcionar con normalidad, quedando atrás los atascos. Habrá que meter la parte de la llave que hará contacto con la cerradura en agua caliente, primero, y en parafina, posteriormente; al introducir la llave se combatirá el posible atasco.

El uso de minas de lápices.

Sólo en caso de atasco leve debe emplearse este sistema, que consiste en pintar con la mina de un lápiz los dientes de la llave, para a continuación introducirla en la cerradura. Lejos de lo que pudiera pensarse, la mina ejerce de lubricante y contribuye en cierto modo a eliminar los pequeños atascos.

Acabar quitando la cerradura.

Hay personas que, para evitar perder tiempo cada día al entrar o para no quedarse atrapados del todo, optan por acabar quitando la cerradura de la puerta. Es obvio que se trata de una maniobra nada recomendable, ya que cualquier persona, hasta las más indeseadas, puede acabar entrando en la propiedad sin ningún tipo de resistencia.

Avisar a un cerrajero para la reparación.

Puede ser que el usuario no quiera avisar a un cerrajero por cuestión de ahorro, pero hay casos en los que lo mejor es solicitar ayuda de profesionales. Si los remedios que hemos comentado no funcionan, siempre quedará la intervención de un cerrajero que esté bien preparado  y que sepa cómo proceder. Será él quien arregle o cambie la cerradura, evitando muchos problemas.